Nuevamente llega el mes de marzo con súper descuentos en los supermercados, en las tiendas de ropas, la invitación a restaurantes, las serenatas y las rosas como una forma de brindar un día especial a la mujer, pero nos preguntamos ¿Será que debemos celebrar un mes tan importante de manera consumista y comercial, y obviar su contenido político e histórico? O conmemorar la lucha que emprendieron muchas mujeres por mejorar sus condiciones de trabajo, por sus derechos sociales y políticos; y por consiguiente por el bienestar de sus familias y de sus países; luchas en la muchas de ellas perdieron la vida.
Es pertinente darle una nueva mirada al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, conmemorando y rescatando el legado, la memoria y las conquistas que emprendieron las mujeres en los años 1857, 1867 , 1910, y 1911 a nivel mundial, por la reivindicación a sus derechos políticos, sociales y laborales. Luchas que siguen siendo las banderas de lucha y resistencia de las mujeres en muchos países del mundo.
En estas luchas se han logrado avances, pero la situación de las mujeres trabajadoras, aún sigue siendo compleja. En realidades como las nuestras se mantiene un sistema capitalista y patriarcal que reproduce la discriminación, la exclusión, el acoso y la -violencia laboral- generando menor ingreso y menos oportunidades para ellas y sus familias.
Hoy en día encontramos que las políticas de Estado han agudizado e impedido la inserción de la mujer a un trabajo digno y al tener una estabilidad laboral ya que ahora, a través de la subcontratación, la tercerización, el teletrabajo contratan a las mujeres para que pierdan derechos como la protección de la maternidad, de la salud, de tener un ingreso fijo, de poseer seguridad social. Como también la precarización laboral con contrataciones desventajosas para su permanencia en condiciones dignas; además de la persecución por parte del estado a las personas vendedoras ambulantes o estacionarias en los espacios públicos; los tratados libres de comercio que violan los derechos del campesinado; las multinacionales con la explotación y el despojo de tierras que impiden el desarrollo sus comunidades y dejan sus territorios al desierto, a la pobreza y cargado de problemáticas sociales y económicas, entre otras más. Cuando la mayoría de personas trabajadoras son mujeres que viven del rebusque, y en la mayoría de los casos su salario se convierte en el mayor y único ingreso existente, lo que ha puesto a las mujeres en condiciones de extrema pobreza.
La invitación es a conmemorar este mes y el papel protagónico de las mujeres en arduas luchas y triunfos. Es en el ahora, la responsabilidad de continuar con el compromiso y la herencia de Manuela Beltrán, Policarpa Salavarrieta, Juana Julia Guzmán, María Cano “La flor del Trabajo”, la cacica Gaitana y de todas nuestras mamitas, hermanas, tías, primas, todas las mujeres cuidadoras y luchadoras de vida que con su sudor, sus luchas, resistencias y transformaciones, han contribuido alimentar las propuestas por construir un mundo justo en condiciones de igualdad para mujeres y hombres.
Vamos por la dignidad, la memoria y la paz!
Por el Derecho a existir, pensar y decidir!
8 de marzo de 2015
Pronunciamiento del proceso nacional confluencia de mujeres para la acción pública

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